Así de rico, bien o sabroso, se siente cuando esperamos que pase algo, y llega el momento justo para que pase. A pesar de sufrir la incomodidad de que la vejiga va a explotar antes de que lleguemos a la poceta, nos la calamos y seguimos aguantando. El más grande contrincante de la espera es la paciencia. Realmente admiro a las personas que las caracteriza la paciencia. Son unas heroínas. Pero el hecho de tener paciencia no nos da paso para solo esperar y esperar y esperar, sin hacer nada. Esta inutilidad puede caracterizar a muchos, incluyéndome. Pero sin acción no hay efecto, así que por lógica, la mejor fórmula es la de
esperar + accionar = resultado positivo :)
No es fácil de usar, pero aún así se las dejo para que la tengan como acotación para usarla en el lugar y momento exacto.
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