Ojalá y no nos hayamos distanciado. Ojalá y no nos hayamos dejado de ver, de hablar, de mirar. Ojalá nada de esto hubiera pasado.
Sí, yo te quiero, y creo que te quiero demasiado. Este amor que tengo no es bueno. Para nada bueno.
Para ti todo lo es el físico. Para mí la personalidad. Tu sales con gente de mal genio. Yo salgo con mis amigos. Tu y yo, no mejor dicho tu - yo. No hay un "y" que nos una. No hay nada que nos una. Lo único que nos une, que me hace quererte aún más, de lo que ya te quiero, es tu incansable seguridad, es como si fueras inalcanzable. Como si tus sentimientos se hallan ido de viaje a darle la vuelta al mundo, disfrutando, mientras tú estás aquí, rompiéndome el corazón sin darte cuenta, o eso creo yo.
Yo lo sé. Sé muy bien como eres. Eres todo lo contrario a mi. Quizás y por eso me gustas tanto. Quizás y por eso no dejo de pensar en ti. ¿Por qué tuviste que aparecer en mi vida? ¿Por qué? Sólo quiera la respuesta, pero sé que nunca la obtendré después de lo que ha pasado, no pienso que vayamos a intercambiar miradas siquiera.
Tú y tu indiferencia me han hecho tanto daño, que no lo soporto más. Pero, ¿Sabes que? No me dejaré vencer. Si me quieres lastimar, no me importa, porque fuego con fuego es lo que pelearemos. No seré débil contigo. Sí, quizás y se me olvidan las cosas cuando estoy junto a ti pero eso, ya no más. Usaré técnicas, no me importa, cualquier cosa para que veas como se siente el desprecio que me transmites día tras día. Lo único que te prometo, es que sentirás ese desprecio. Lo sentirás.
Emoción, éxtasis, tristeza, rabia, reflexión, lujuria y amor son características del efecto de mi infinita e inagotable droga desenfrenada.
viernes, 20 de mayo de 2011
miércoles, 18 de mayo de 2011
El reloj se detiene por un momento, solo por un instante

Hice algo. Algo que no debí de haber hecho. Algo que quizás haga que todo lo que era, no sea nunca más. ¿Quien sabe? Nadie, nadie lo sabe. Solo yo. Yo y mis pensamientos. No los soporto, no dejan de rondar, de jugar a "la rueda rueda" en mi cabeza. Por un momento quisiera que el reloj se parara y que con él, el tiempo se detuviera. ¿Como se sentirá eso? Como se debe de sentir ese nivel de potencia sobre los demás que están paralizados, mientras uno puede moverse de un lado a otro con gran facilidad. Sí. Quisiera experimentarlo. Por lo menos por un momento, por un instante. Así como cuando tus ojos me rozan, solo por un instante. Así como cuando tu sonrisa brota, solo por un instante. Así, es como yo quisiera que se detuviera el tiempo, solo por un instante. Quizás y con ese pequeño instante no me alcance para hacer mucho, pero si me alcanza para hacer poco. Sí, lo sé, poco es poco, pero es mejor que nada, ¿o no? Un guiño, es mejor que nada. Una palmadita en el hombro, es mejor que nada. Incluso hasta verte con otra, es mejor que nada. Lo más probable es que piensen, "¿Cómo que verte con otra es mejor que nada? ¿Acaso estas loca? Me estás diciendo en pequeñas metáforas que lo amas, y ¡¿prefieres verlo con otra que con nada?!" Sí, porque aunque estemos hablando de mi felicidad, de mi tristeza, en síntesis, de mis sentimientos, también estamos hablando de los de él. Yo aunque lo quiera mucho, aunque lo llegue amar, si él no quiere estar conmigo yo no voy a estar obligándolo. Si él está triste porque no está con nadie, y aun así sin mi, ahí hay un problema, porque lo que yo quiero ver en él es una sonrisa plena de felicidad, y aunque sea una felicidad pasajera, es por seguro felicidad. Eso sí, hay que tener en cuenta que su felicidad , no puede hacer que mi felicidad caiga en tristeza, es por eso, que cuando se trata de amor todo es un "arroz con mango". Pues, si yo lo quiero, y él no a mí, querrá estar con otra, y de esta manera estará cambiando mi felicidad por tristeza y cambiando su tristeza por felicidad = Matemáticas en una simple operación combinada de tristeza y felicidad que en su totalidad dan amor.
Ok, dejemonos de cursilerias y vayamos al grano, seco y rápido. Lo que quiero es que se pare el tiempo y el reloj deje de correr para poder verlos a todos en su más vulnerable carcasa, sin rodeos ni caretas, simple y sencillamente algo espontáneo, algo real.
martes, 3 de mayo de 2011
Tu ser
Tú.
Tú y tu labia.
Tú, tu labia, y tu estupidez.
Tú, tu labia, tu estupidez y tu sonrisa.
Tú, tu labia, tu estupidez, tu sonrisa y tu manera de romper las reglas.
Tú y muchas cosas más son las que me hacen sentir como una idiota al estar pensando en ti. Al tenerte encajado en mi corazón. Al momento que te veo y pasas de largo. Al momento en que te veo y ni volteas a ver. Sí, esas cosas son las que me hacen pensar mil y un veces en si eres lo suficiente bueno para mí. Pero yo lo sé. Y lo sé muy bien. Tú ni me llegas a los tobillos. No sé por qué sigo en este círculo vicioso en el que tu presencia y tu ser llega a ser más que es centro de atención. Una y otra vez llego al mismo punto del comienzo, y aún así no doy un salto para salirme de él. Es como sentir ese sentimiento de peligro, ¿saben? Ese sentimiento que es tan divertido de sentir, te sube toda la adrenalina, bueno, así eres tú. Sabes que estás haciendo mal, pero aún así sigues. Pero, esa es la esencia de la adolescencia, ¿no? Equivocarse, reírse, tomar riesgos, uds me entienden...
Digamos que tú para mí eres ese riesgo que quiero correr pero que se que no está bien. Sé que no está bien estar contigo, pensar en ti. Pero quien sigue el sentido común, si tenemos el instinto.
Esto es para ti- Mi Gochito.
Te extraño tanto Gocho.Sigo sin poder superar que te hayas ido
Sigo sin poder entender que no te veré más.
Todavía creo que llegaran las vacaciones y tu estarás allá en la casa de Guama, en la casa de la familia, jugando, montando bicicleta, jugando pelotica e' goma, divirtiéndote, siendo un niño. Todavía creo que estarás ahí para que yo te cuente todo lo que ha pasado, todo lo que te quiero, todo lo que te amo. Cuanto te amo primo bello, y no puedo superar tu partida, todavía no.
Ya ha pasado más de un mes y yo sigo aquí, como si todavía estuvieras en tu casa con mi prima, mi tía mis primos, feliz de tener la edad, feliz de tener la familia que tienes, feliz de tenernos a todos en tu vida.
Todavía no puedo superar haberte visto en ese sarcófago, haberte visto sin decir ni una sola palabra. Ni un solo comentario, sin ningún abrazo, sin nada.
Te voy a confesar algo, todavía siento como si estuvieras aquí con nosotros. Todavia siento como si te pudiera ir a visitar y abrazar y hablar, conversar, siento como si tu presencia estuviera aqui conmigo, esperando que valla y corra por ti para abrazarte y decirte lo mucho que te amo. Yo estoy llorando aquí por ti, porque simplemente no me puedo resistir. Tú partida me hizo tanto daño, siento como si una parte de mi se haya ido. Siento como si una parte de mi familia ya no estuviera más. Y tú, tenias que ser tu, solo tenias 12 años, eras un nene. Eras un gran jugador de béisbol, eras un gran deportista. Eras un gran ser humano. Es que lo que pasa es que simplemente eras tú. Tú mi primo bello, eras como mi hermano menor. Yo te amo tanto, te amo demasiado, creí que iba a poder superar esto. Creí que después de el mes me iba a sentir bien, no iba llorar tu partida. Pero no es así. Por ti puedo derramar millones de lágrimas. Mi primo bello, mi primito bello, te amo. Y no puedo dejar de decirlo. Te extraño, mi dolor se hace cada vez mayor mientras pasa el tiempo sin ti. No puedo imaginar Guama sin ti, sin tu sonrisa, sin tu buen humor que hacía que todo el mundo sonriera, sin tu amistad, sin tu amor. No sabes cuanto quiero un abrazo tuyo en este momento. No sabes cuanto quiero que estés aqui consolándome y diciéndome que todo va a estar bien, porque tu estás en un buen lugar, te fuiste con un sonrisa en la cara, con una expresión de felicidad que nadie en este mundo te la podía quitar. Y yo sé por que fue eso, porque tú sabes que cumpliste tu misión en este planeta. Tú sabías que estabas creando valor. Tú eres un angelito. Tú eres mi sol. Tú eres mi primo bello, mi primo amado, mi primo adorado y nadie, absolutamente nadie va a poder hacerme cambiar de opinión Siempre estarás en mi corazón, siempre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


