Ahora que todo ya ha acabado, es irónico como cada sonrisa
encierra tantas memorias. Quien sabe que nos depare el porvenir: el futuro es
incierto.
Sentir su cuerpo tan cerca del mío, saboreando el son de una
canción y subiendo la mirada para observar fijamente la suya.
Resultamos ser
amores platónicos elocuentes e indecentes. Que nadie se entere, mejor así, la
adrenalina es buena para nuestro sistema nervioso. Es increíble como los
sentidos se agudizan cuando siento el entrelazar de sus manos con las mías, unidos como
uno. Tus ojos sugieren lujuria momentánea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario