Venezuela, país de fluctuaciones incoherentes. Unos van a la izquierda y otros van a la derecha. Las decisiones de ambas partes son tomadas desde una condición de vida baja. Esto influye a los seguidores de cada una de las corrientes, lo que hace que ellos se manejen en esta condición de vida. Nuestro país se maneja desde un estado de oscuridad, porque así lo hace su población.
La situación que estamos viviendo traerá consecuencias, positivas y negativas, en un corto y largo plazo. Algunos piensan que todo depende de un ente o una entidad humana; es decir, de algo externo a mi vida. Lo único que hacen es seguir las "órdenes" dictadas por el "manda más" de cada movimiento. Pareciera ser que esas personas ponen a merced su vida de las condiciones externas. De esta manera no tienen control de lo que pasa en su propia existencia, porque se manejan de acuerdo a lo que pasa a su alrededor. Si afuera hay una guerra, ellos contribuyen a que ésta se de. Si afuera hay una fiesta, se manejan en un estado de éxtasis momentáneo. Así de frágil es la vida.
Si no me equivoco, todos quisiéramos paz. Paz en nuestra casa, paz en nuestro ámbito académico, paz en el trabajo, paz en el país. Si colaboramos a crear conciencia en la sociedad de una manera macro, quizás podríamos llegar a empezar a sembrar una semilla de paz, pero de una Paz Relativa.
Una Paz Absoluta no es aquella en que todo el país está en calma, o en la que todos se aman como si fuera familia. No es aquella en que los "enemigos" toman té juntos y bailan al son de un verso de unidad. Eso parece más una utopía que una paz verdadera. La paz en la que nos deberíamos centrar es en la que todos respetamos la dignidad de cada vida, de cada ser vivo; y en la que, a pesar de ser diferentes, podemos apreciar esas diversidades y aprender de ellas. La única manera de realmente llegar a esa paz es a través de mi cambio interno. Cuando cambio yo, cambia mi medio ambiente.
Una sola persona puede cambiar el mundo. Por ejemplo: Aristóteles, Cristobal Colón, Isaac Newton, Pasteur, Einstein, Marx, Hitler, Larry Page y Sergey Brin (los creadores de Google), Martin Luther King, Mahatma Gandhi y Daisaku Ikeda. Muchas personas han influenciado nuestra sociedad, ya sea positiva o negativamente. Actualmente, nosotros somos los que tenemos que tomar la decisión de seguir a las masas o de ser yo -y únicamente yo- el que comience con una onda de cambio. Así como cuando una piedra cae al agua, es mi decisión si seré una piedra que emane ondas, negativas o positivas, a mi sociedad.
En conclusión, todo lo que pasa en el país actualmente es la oportunidad, para todos, de hacer un cambio. No importa si soy de un lado o de otro. Todos somos seres humanos y todos buscamos la paz y equidad de cada vida en Venezuela. No se trata de un cambio político. Se trata de un cambio humano. De una transformación interna en cada uno de nosotros. Los invito a hacer una reflexión de como nos comportamos diariamente. Pregúntense: ¿Mis acciones están creando y fomentando la paz, o la están alejando y turbando?
Un Estado es territorio, población y cultura. La ciudadanía nos regimos de leyes y normas en un espacio determinado. Pero un país no es un país sin su gente. No quisiera que llegáramos a ser como los Griegos, que lo único que los unía era el lenguaje y religión. Aceptemos nuestras diversidades y unámonos en pro de la felicidad de cada venezolano. Seamos un ejemplo para las demás naciones. Un ejemplo humano. Un ejemplo individual. Determinémonos a ser el ejemplo positivo de nuestra sociedad.
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